
9 de marzo, el día en el que se acabará el paro, la precariedad laboral, los contratos basura y los accidentes laborales; el día en el que todas/os tendremos derecho a una vivienda y no estaremos sometidas/os a la
especulación urbanística; el día en el que la voz del pueblo se
expresará y será oída; el día en el que dejaremos de participar en una
guerra imperialista... el día en el que vamos a votar.
El sencillo ejercicio de votar te hará sentirte una persona responsable,
útil e importante; tu decides, te dicen, tu voto es importante e
imprescindible, ¡MENTIRA¡
Las campañas electorales representan la misma función que cualquier
operación publicitaria; se vende un producto. Piensa un momento y
recuerda en cuántos asuntos públicos trascendentales decides, se
realista y recuerda que jamás te han consultado ni has podido influir en
el precio de la vivienda, en el salario por tu trabajo, en las leyes que
se aprueban, en los salarios de las/os políticas/os profesionales, en la
educación, en la financiación del ejército y las aventuras bélicas, en
la gestión energética… en todo lo que condiciona tu vida y la de tus
descendientes. Eso sí, te harán sentir con cierto protagonismo en cuestiones
secundarias y de escasa importancia para la problemática social; te
envolverán en discusiones vacías sobre cuestiones que nada tienen que
ver con tu vida y tus problemas cotidianos.
Todas/os coinciden en algo: ¡hay que votar, a quien sea, pero votar!
Votando se permite que los profesionales de la política sigan viviendo
del cuento y decidiendo por todas/os nosotras/os, se permite que el capital, que al fin
y al cabo es el que paga esta farsa, sea el que realmente mande.
En la Confederación Nacional del Trabajo (CNT-AIT) pensamos que todas
las cuestiones que conciernen al pueblo las debemos asumir, decidir y
resolver entre todas/os. Lo que afecta a tu vida no debe ser dirigido por
intermediarias/os ajenas/os a ti y tus problemas, no admitimos que nadie tenga
el derecho a imponerse a las/os demás.
Nosotros no votamos, pero no votamos porque queremos involucrarnos y
participar activamente, nos organizamos y “luchamos” por una sociedad
sin oprimidos ni opresores, nuestra abstención es consecuente con una
participación constante y diaria. Y no de una vez cada cuatro años.
*POR UNA ABSTENCIÓN ACTIVA... ¡ORGANÍZATE Y “LUCHA”!
Salud.