
Para unos es malo (los del bando M) y para otros (los del bando B) es bueno. Pero para los del bando A (los anarquistas) la lucha continúa porque, sencillamente, nuestro sino no es medrar en las verdes praderas de esta hipócrita pseudo-democracia capitalista (donde los menos salen más beneficiados que los muchos), más bien, nosotros, pretendemos que todos podamos vivir dignamente (vivir la utopía).
Si hace unos días, creo recordar que el miércoles 08, andaba el listado de pluses siendo la comidilla del critiqueo entre algunos trabajadores. Ahora el discurso cambia radicalmente. Hace tiempo el Comité de Empresa se quejaba indignado del comportamiento de la Concejala de Personal y de que no había dinero (aunque daban argumentos contrarios) y se alargaba interminable la negociación del nuevo Convenio (al menos esa cara era la que daban al trabajador). El ahora radical cambio está en un nuevo enfoque más permisivo y condescendiente: no hay dinero para negociar el nuevo Convenio, procuremos amarrar los temas sociales. ¿Qué ha cambiado? Pues sencillamente el interés político. A pesar de todo, a los trabajadores, no nos debería afectar este tipo de intereses meramente políticos... pero nos afectan porque ya no hablamos de observar las cosas desde lejos, ahora afectan nuestros intereses. Y eso ya es harina de nuestro costal. Observemos de forma crítica y organicemos la lucha unidos: es nuestra vía de defensa.
Salud.